Cuando el Sistema Empieza a Decidir por Ti
- MARIA RENEE CAMOU GARCÍA
- 27 ene
- 1 Min. de lectura
Toda empresa necesita sistemas. Procesos, métricas, reglas. Sin ellos, el crecimiento se vuelve caótico. El problema surge cuando el sistema deja de servir a la organización y comienza a sustituir su criterio.
Esto ocurre de forma gradual. Primero, se confía en indicadores para orientar decisiones. Luego, se toman decisiones para satisfacer indicadores. Finalmente, se deja de cuestionar si esos indicadores siguen representando lo que la marca quiere ser.
El sistema empieza a decidir por inercia.
Cuando esto sucede, la empresa puede seguir operando con eficiencia, pero pierde sensibilidad. Las decisiones se vuelven automáticas. La reflexión se sustituye por cumplimiento. El propósito queda subordinado al proceso.
Las marcas con alma revisan periódicamente sus sistemas. No para eliminarlos, sino para asegurarse de que siguen alineados con su intención original. Entienden que ningún proceso es neutral y que todo sistema, si no se cuestiona, termina imponiendo una lógica propia.
Recuperar la decisión consciente es un acto de liderazgo. Implica detener la maquinaria cuando es necesario y recordar que los sistemas existen para servir a la marca, no para definirla.





Comentarios